"Little Fire Everywhere": pequeñas llamas que provocamos

Little Fire Everywhere, desarrolla los conflictos de racismo y clasismo por parte de una madre estadounidense, lo que hace una novedad en temas tan recientes y complejos.

Vemos al principio a Elena Richardson (Reese Witherspoon) en estado de shock al ver toda su casa incendiándose y así es como empieza la serie y después se remonta a cuatro meses antes para mostrarnos los pequeñas fuegos que se crearon para terminar en un gran incendio.


Por otro lado está Mia Warren (Kerry Washington) que es todo lo contrario a Elena, tanto en color como de clase social, pero las dos tienen una cosa en común: la maternidad.


Elena y Mia se van conociendo y aunque aparentemente al principio era una convivencia córtes conforme va pasando la historia empieza una pelea personal entre las dos, Elena por su status y queriendo “ayudar” termina ofendiendo, como cuando le dijo a Mía si quería trabajo, ella le ofrecía el de sirvienta.


La narrativa está muy bien, el guion es excelente y lo que gustó es que deja ver cómo influye estos dos problemas: las clases sociales y el racismo.


Por otro lado la vida de Elena parece una vida color rosa, pero por dentro es una pesadilla sus dos hijos varones casi ni hablan con ella, su hija mayor, Lexie, que la considera su hija perfecta no lo es tanto que comete varios errores tanto en noviazgo como en amistad y la hija menor, Izzy es la que le hace enojar mucho por sentirse incómoda por las reglas familiares y por estar harta de su forma de vivir.

Mientras que la hija de Mía, Pearl, sin saber casi nada de la historia de su papá tiene que vivir con plena confianza de su mamá y aunque en un tiempo esto se rompe al final vuelven a hablar como antes, y es un ejemplo que sin tanto dinero se puede educar bien y tener una buena comunicación madre-hija madre-hijo.


“Pequeños fuegos por todas partes”, tiene un toque parecido a Little Big Lies tanto en narrativa como en producción, pues la serie empieza con el final, en donde capítulo tras capítulo sabremos porque termina así teniéndote intrigante y queriendo saber quién provocó el incendio, aunque no será la única cosa que te tendrá así porque también la narrativa te va hacer cuestionar y observar mayores problemas.


Es una buena miniserie donde muestra que la delgada línea del racismo tal vez forma parte del clasismo, porque una mujer blanca y rica puede manejar lo que sea mientras que una mujer negra artista tiene que dormir en un carro con su hija por no tener acceso a una vida mejor.

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